La buena comida y los manjares que se sirven en las fiestas son una verdadera perdición, un vicio que puede ser incontrolable y, sobre todo, puede transformarse en un hábito poco saludable. Es por eso que hay que educarse a sí mismos para que la comidas de estos días no se trasformen en una mala costumbre.En Navidad sabemos todos lo que nos espera entre el jamón, marisco y los excesos de alcohol y dulces. Pero bueno, un día es un día, aunque hay que esforzarse para no caer en una rutina de excesos, lo cual solo puede perjudicar nuestra salud y nutrición.
Para superar la Navidad y la celebración de los primeros días del año os aconsejo una táctica de compensación. Si en Nochebuena sabéis que os espera una cena de las más ricas y abundantes, intentad resistiros al mediodía, cuando lo más indicado será tomar una comida ligera y baja en calorías. Y lo mismo para el día de Nochevieja.
Si os resistís a los manjares y celebráis solo las 2 cenas y 2 comidas realmente festivas del 24 y 25, 31 y 1, entonces será más fácil volver a la rutina de siempre cuando las fiestas se acaben.

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