El patrón que debería seguir una mujer embarazada es, sin duda, el de una dieta equilibrada y variada con un aumento en el consumo de alimentos ricos en hierro y ácido fólico. Pescado, verduras, huevos, carbohidratos, productos lácteos o aceite de oliva son a la base de la alimentación, especialmente en el caso de la mujer embarazada.
Lo que es importante evitar durante el embarazo, a parte de alimentos con un alto contenido en grasas, son embutidos, carnes o pescados poco cocinados y, por supuesto, el consumo de alcohol.
Teniendo en cuenta un ritmo de alimentación equilibrado y añadiendo el ejercicio físico a la rutina diaria se logrará estar en forma durante y después del embarazo.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada